La dama en el agua (tercera y última parte)

Publicado originalmente en Kinephilos.

III. The Cookbook

El intento de cada ser humano por reconectarse con su dios personal, a través de la exaltación de la propia naturaleza divina, es parte inherente de nuestra naturaleza. Cada época tiene su lenguaje para describir e intentar comunicar la experiencia acumulada en este proceso. En algunos casos sobrevive parte de ese lenguaje hasta nuestros días, enriquecido por años de acoger significados adicionales. Los cuatro elementos de la antigüedad (agua, aire, tierra y fuego) siguen apareciendo -con intención o sin ella, ocultos o no- dentro de las nuevas historias. Esta película no es la excepción. Tres de ellos están representados de forma más o menos obvia, mientras que el último, relacionado directamente con el tema del propósito, permanece oculto.

El primero y más evidente es el agua. Es el mundo azul origen de Story, es la ninfa misma. Además de fuente de vida y sabiduría también es nuestro elemento base. Representa el lado intelectual con emociones refinadas, el cuerpo que está más allá de la tiranía de la carne y lo animal. En la historia su opuesto es la tierra, también corporal pero irracional y de impulsos básicos. Su motor principal es el instinto, las reglas impuestas. Los Scrunts deben perseguir a las ninfas, Tartutic debe velar por el orden natural. No tienen opciones, están programados para eso. Su propósito está determinado absolutamente y no pueden desviarse de su camino. Story también tiene una misión bien determinada pero el nivel de libertad del que goza es mayor. Ella puede equivocarse por una mala decisión mientras que los monstruos simplemente fallan. Agua y tierra son los elementos que podríamos llamar pesados, relacionados con el cuerpo y los orígenes. De cierta forma son lastres que deben superados sin ser olvidados.

Después están el aire y el fuego, más ligeros, relacionados con el espíritu y su trascendencia. El primero está representado por el Gran Eatlon, el águila que llevará a Story de vuelta a su mundo. Hay ecos de Gwaihir, el águila que libera a Gandalf de su encierro en la Torre de Saruman y rescata a Frodo con Sam en la ladera de la Montaña del Destino. En ambos casos es el aire personificado por una gran ave cuya misión es transportar a los héroes a un lugar seguro. Se nos presenta como un elemento externo que nos envuelve y mueve desde afuera. Falta el fuego, que por equilibrio de la historia debe estar contrapuesto al aire. Es decir, debe ser un elemento interno que nos llena y nos mueve desde dentro. Es la llama que nos impulsa a decidir, a actuar y a intentar ir más allá. Se identifica directamente con el propósito y en este sentido es el otro elemento protagonista, el oculto. Como el aire, representa la trascendencia pero en este caso es trascendencia activa de los seres humanos mientras que el aire es la trascendencia pasiva de las ninfas. Story es transportada de vuelta a su mundo mientras que Cleveland y los demás transportan su mundo hacia el desconocido futuro.

Además de las parejas agua-tierra, aire-fuego que simbolizan cuerpo y espíritu están las parejas formadas por la disposición clásica de opuestos: tierra-aire, agua-fuego. La primera representa el proceso de avance a través de la pasividad y la falta de libertad. En la tierra están los Scrunts que no tienen opción, en el aire el Gran Eatlon que es simple vehículo. La segunda es el mismo proceso con un mayor grado de libertad y actividad. Story decide revelarse a Cleveland porque le parece lo correcto, Cleveland siente el impulso de ayudarla y así la historia se mueve hacia su conclusión. Estas dos parejas (que se oponen una a la otra) también pueden ser leídas como una secuencia de aumento en el grado de libertad: la tierra, los instintos inevitables; el aire, vehículo condenado a ir y volver; el agua, el poder de decisión sobre un propósito definido; el fuego, motor y propósito en si mismo.

El mundo es mágico, nos dice la historia, pero el verdadero poder lo tienen los seres humanos. Es un poder simple, que usamos a cada momento y no nos damos cuenta. Es el poder que justifica la trascendencia del hombre más allá de los seres mágicos, es el que procede de la libertad de nuestro fuego interno, es el que nos permite explorar todas las posibilidades y el que nos regala tanto lo sublime como lo perverso. Es la capacidad de perseguir un propósito, impuesto o no, por decisión propia. Toda la historia, en todos sus niveles, nos habla explícitamente del propósito. Es el protagonista visible pero, igual que en la relación agua-fuego, hay otro protagonista oculto. El libre albedrío, máximo regalo y máxima maldición. Shyamalan parece decir entonces: la dirección la ponemos nosotros, la paz que anhelamos depende de nosotros, la claridad es nuestra.

  • apoloduvalis

    Extraordinario análisis del guión y de las muy probables intenciones del director/escritor/productor/actor.

    Sin embargo, tengo que decir que precisamente porque el trasfondo estaba tan bueno, la película me resultó decepcionante. Una intención muy buena, pero no muy bien lograda. Y aunque coincido con que el detalle del crítico de cine (“¿quién puede ser tan arrogante para juzgar lo que cada persona es o no es?“) es un indirectazo muy directo para defender su derecho a expresarse como le dé la gana más allá de las estructuras y los convencionalismos narrativos, confieso que no me comí el cuento aunque traté. Y me parece que ese es el único pecado que una cinta de ficción no puede darse el lujo de cometer.

    Precisamente si se trataba de descubrir los antiguos roles en personas y ocupaciones cotidianas (el “sanador” que solía ser médico, el “intérprete” que descifra mensajes ocultos en las cajas de cereal, el “guardián” que tiene una fortaleza no sólo psíquica sino también física), ¿qué demonios hacían allí los Tartuic, el scrunt y el águila? Si al menos hubiéran sido pesonajes ocultos detrás un estricto yakuza, un ninja desalmado y un piloto, me dejo llevar. Pero precimanente como el mapa no es el territorio, considero que el símbolo no es el objeto al cual el símbolo representa. Me sentí como si en lugar de un scrunt hecho de pasto (muy buena animación, por cierto) me hubieran mostrado un muñeco rupestre en 2D caminando por entre los actores al estilo de “Space Jam” o “¿Quién engañó a Roger Rabbit?”.

    Al igual que la estudiante coreana, yo quiero creer que los cuentos de hadas son reales. Pero porque parto del supuesto de que toda leyenda tiene un origen real y que las fábulas son representaciones de lo que los seres humanos han hecho y sentido desde tiempos inmemoriales, no personajes y situaciones revueltos aleatoriamente “porque ajá”. Pero que me vengan a revolver ábacos con microprocesadores me distrae del mensaje en lugar de ayudar a que me coma el cuento del mensaje.

  • http://www.adapar.net/ adapar

    No sé si es el único pero si el mayor pecado posible porque si no hay suspensión de la incredulidad no hay nada. En eso estamos de acuerdo. Lo que no me queda muy claro es la necesidad de que los antagonistas fueran igual de reales que los protagonistas. Siento que querías “The Dark Knight” y te dieron la serie sesentera de Batman.

    Estoy de acuerdo con tu supuesto sobre las leyendas y las fábulas pero no con la forma como lo aplicas a la pelicula. Por un lado no veo como la historia pueda ser o pretender ser una leyenda; no creo que esa lectura pueda hacerse y así no se pueda esperar que tenga un origen real que, en esa meida, hubiera ameritado unos antagonistas sean más reales que los mostrados.

    Por el lado de la fábula y el porqueajaísmo: siendo un cuento la mezcla no me parece aleatoria ni caprichosa; al menos no más que una fábula de Esopo o “Alicia en el País de las Maravillas” (aunque no estoy comparando la historia de esta película con la historia de Alicia porque la señorita Liddell se lleva a Story por delante).

    En últimas fue un problema de enganche y así es muy difícil. Por alguna razón logré no esperar nada ni exigirle nada a la película y terminé viéndola en ese estado ideal para estar en el cine: degustando lo que se proyecta para contarle después a todos lo rica (o asquerosa) que estaba la comida.

    Y los abacos revueltos con microprocesador mejoran mucho si les pones un toque de salsa de soya.

  • http://www.paradoja-humana.blogspot.com Licuc

    Muy bacano el cierre, acá me recordaste la época en que comencé a estudiar tarot y lo que hablaba el libro que leía, se refería a la historia que cuentan las cartas.

  • http://www.adapar.net/ adapar

    ¡Fijo mi cuñado se conoce ese libro al derecho y al revés, jajaja!

  • http://www.paradoja-humana.blogspot.com Licuc

    'Conociéndolo' no tengo la menor duda. :D