Chille y no le cobramos

Un grupo de conductores chilenos han descubierto que las ondas electromagnéticas pueden ser desviadas con ondas sonoras en el rango de frecuencia emitido por la garganta humana. Este descubrimiento está siendo usado para evitar el pago de telepeajes (TAG) en las autopistas por concesión de Santiago. Los conductores se acercan al dispositivo para silbar, chiflar, soplar o chillar. Los más avezados incluso bajan el volumen del radio y cierran las ventanas (si estaban abiertas, esperamos) para potenciar el efecto. La noticia ha sido cubierta durante más de cinco minutos en televisión en los últimos días.

Después de la falsa alarma de terremoto en Bogotá, esto parece aportar nueva evidencia sobre la no-localidad de la estupidez. Algunos expertos opinan que también apoya la propiedad de entrelazamiento: si dos personas que comparten un punto de vista estúpido parten en direcciones opuestas y el primero ejecuta una acción estúpida, el segundo sentirá una compulsión para repetirla incluso sin saber qué hizo el primero. Aunque altamente probable, consideramos que la evidencia no es suficiente. Seguiremos informando.

  • http://mealonsodeapa.blogspot.com/ mareña

    (SUSPIRO) hijo no sé si hoy amanecí con el cerebro un poco retardado pero no coordinaba la noticia, el sistema, yo llego a un peaje, pago y listo, pero ya entendí.

  • http://apoloduvalis.blogspot.com ApoloDuvalis

    Hmmm… creo que haber visto Física en el colegio y algo en la universidad nos protege de esta variedad de la estupidez. Lamentablemente siempre habrá estúpidos orgullosos de expresar con total entusiasmo su estupidez… oh, ¿quién podrá protegernos? ;)

  • http://donalvar.blogspot.com Lanark

    jaja excelente análisis de uno de esos fenómenos que antes de la Teoría Cuántica se consideraban paranormales. Sin embargo, fuera de bromas, la no-localidad de la estupidez es una evidencia aplastante contra la que no vale folclorismo nacionalista posible.

  • http://archivo.adapar.net/ adapar

    Madre: mis disculpas, no es problema de tu cerebro sino de falta claridad en el asunto del telepeaje. Ahí quedó un vínculo con la explicación.

    Duval: a veces ni eso es suficiente porque puede haber casos de estúpidez temporal o de otitis testicular (condición que se manifiesta cuando la persona oye bien pero se hace la huevona). A tu pregunta: dudo que el Chapulín, aunque me cae bien, sea una buena opción.

    Lanark: claro, es que para eso fue creada; la Física fue sólo una excusa. De acuerdo con lo del folclorismo nacionalista y en eso mismo hay otra confirmación: cada país parece enorgullecerse de su dósis de estúpidez.

  • http://kinephilos.blogspot.com Liliana

    Chistoso, no? La nota más los comentarios me han hecho reir bastante.

  • http://archivo.adapar.net/ adapar

    Liliana: bastante. Se ven unas cosas…

  • http://http//:jhoyos.blogspot.com Julián

    Bueno, a mi me parece evidente lo estúpido de la teoría. Sin embargo, con el ánimo de emular a los Cazadores de Mitos y además con la actitud de no criticar antes de experimentar, me fuí con Patricia, mi esposa linda que en todo me apoya, a la carretera Cali – Palmira, paramos en el peaje y grité con todas mis fuerzas. Obviamente el lío fue mayúsculo. Primero, la niña de la ventanilla me miró con incredulidad, luego llamó la policía, que intentó sacarnos del carro y nosotros a no dejarnos llevar a la carcel. Todo esto sumado al trancón que se armó porque no avanzabamos en la fila. Al fin para comprobar que:
    1. El chillido no funciona. 2. Patricia mi esposa ya no me apoya en todo. 3. Hay nuevos brotes de estupidez no sólo en Bogotá y Santiago sinó también en la carretera Cali-Palmira. Adiós y hasta la próxima.

  • http://archivo.adapar.net/ adapar

    Julián: el problema es que no tenés el bigote de Adam y así es muy difícil ser un Cazador de Mitos. Lamento haber sido causa de un desencanto por parte de Patricia; espero que las cosas se solucionen y te vuelva a apoyar en tus experimentos. Para la próxima: intenta con un megáfono conectado a un sistema de audio con reggaeton. Tal vez no los desconciertes pero seguro los pones a bailar mientras huyes.