Archivos de la categoría contravia

Soñar no cuesta nada

Publicado originalmente en Kinephilos.

Más que de la película, que me gustó por razones que expondré brevemente, quiero referirme al contrapunto ofrecido por el público que me acompañaba en la sala de cine. No me refiero a la típica charla mientras se exhibe el corto colombiano de rigor, a que mastiquen con la boca abierta, a que suene el inevitable celular ni a escuchar comentarios anodinos en tono de sapiencia. A estas alturas ya estoy acostumbrado a todo eso y no me causa mayor molestia ya que mi neurosis ha disminuido notablemente. Es otra cosa, que me parece triste, de la que apenas fui conciente gracias a lo que ocurría en la pantalla y la reacción del respetable en sus butacas. Sigue leyendo

V for Vendetta

Publicado originalmente en Kinephilos.

Simple como la sonrisa fija del asesino mientras seduce a la Muerte y la induce a operar bajo su mando. Tan simple como la sonrisa fija de aquel que ha perdido los ojos y ve la realidad sin el velo que la cubre. Así es esta película en la que no pasa nada y pasa todo. Nada porque la historia original se diluye en un discurso bastante maniqueo. Todo porque el mensaje es válido y necesario en estos momentos. ¿Qué nos importa si por enviar un buen mensaje se simplifica el cuento? Importa que llegará a más gente y que más personas lo entenderán. Cierto, se pierde la mayor parte de la confusa y fructífera reflexión inspirada por el cómic —fuente de la película— pero la crítica contra el gobierno de los Estados Unidos es clara, directa y amena. El fin se ha alcanzado, los medios no han importado, la película ha funcionado. La historia misma de su producción refleja la otra, esa que sobrevive entre líneas —debería decir entre cuadros— y que percibimos cuando cerramos los ojos para abrirlos nuevamente después de ponernos la máscara del terrorista/salvador que ve más allá de lo evidente. Sigue leyendo

Soy Integrador

Esa es mi labor en la vida. Lo descubrí hace unas semanas, aunque lo intuía desde hace mucho tiempo. Podría decir que es una labor ingrata eso de ver patrones dentro de patrones dentro de patrones, de mirar las cosas desde lejos y percibir el bosque a costa de los árboles. Ustedes pueden pensar que soy poco humilde. Con franqueza les digo: en este momento lo soy. Tengo mis razones. Sobre ellas sólo les contaré que hay momentos en que la inseguridad puede confundirse con la humildad y contaminarla. Para deshacerse de una hay que, al menos temporalmente, bajarle el tono a la otra. En esas estoy. Sigue leyendo

Noción en guerra

Millones de gramos de tristeza van y vienen, llevados en el seno de alados mensajeros. Miles de muertos reposando bajo la tierra empapada de lágrimas, haciendo concursos de quién tuvo la muerte más violenta, la más rápida, la más cruel o la más absurda. Cientos de secuestrados disfrutando de los hermosos paisajes andinos. Decenas de prohombres luchando cada uno por su propio país, el mejor de todos. Al final, una sola nación. Sigue leyendo

Dos obituarios

1. Que Viva la Niñez

Hace unos días recibí noticias sobre mis viejos amigos de colegio. Están preparando la reunión de nuestros diez años como egresados del San Luis Gonzaga. Entre las cosas que me han escrito, me llama una en especial. Alguien propone que cada uno escriba unas líneas sobre lo que hemos hecho estos diez años, como si diez años pudieran resumirse en unas líneas, una idea tan horrible y absurda como aquella del obituario. A pesar de todo, la idea me llama. Escribir un obituario, escribir el obituario de la muerte de nuestra niñez. Sigue leyendo

Clima polar

El pasado fin de semana tuve una noche que empezó extrañamente y que terminó siendo una velada muy agradable. Mi novia y yo recibimos una invitación a jugar cartas en casa de una amiga. Hasta ahí, todo bien. Una vez llegamos al lugar, descubrimos que en vez del juego de cartas íbamos a jugar Sabelotodo. La versión Júnior, para ser específicos. La versión de 1985, para terminar de redondear la información. Juego de niños, pensábamos todos. Sigue leyendo