i
Por esta zona abandonan muchos perros y hace una semana uno de esos le salió al paso al auto y pum. Marce iba sola y yo estaba en la casa; volvió descompuesta y con la perrita en el asiento trasero. La revisamos: no movía las piernas traseras, estaba en shock, babeaba del susto. La entré y traté de darle agua pero no recibió nada, busqué veterinarios de urgencia mientras Marce iba a su reunión y volvía. Después de dar mil vueltas encontré uno (porque la nuestra no estaba ese día) que la revisó, dijo que podía ser una hernia discal y le dio corticoides. Ahí supimos como se llamaba: Comillas, porque el tipo puso unas ” en el espacio del nombre. Mal asunto, esa noche se quedó con nosotros y no se recuperó. Al otro día fuimos donde nuestra veterinaria y la dormimos (el dichoso eufemismo), estaba sufriendo mucho la pobre, retenía orina, no tenía sensibilidad en la parte trasera, caminaba en dos patas y arrastraba las otras dos. Volvimos y la enterramos acá. Fue horrible, lloramos cómo pendejos ese día.
ii
Hace mes y medio dejamos las argollas en la joyería para que las marcaran y para achicar la de Marce. Tenía que llegar de Alemania y nos dijeron que en cuatro semanas máximo. La semana pasada fuimos y no tenían idea de dónde estaba, de si llegaban a tiempo, en fin. Con el viaje encima el estrés al tope. Que si, que mañana los llamamos, que esto y que lo otro. Al otro día no llamaron y tocó emputarse y exigir devolución de dinero. Ahí si respondieron, llamó la gerente, le pedimos un papel donde certificara que del jueves no pasaban o que nos devolvían la plata. Si pasaba lo segundo iba a ser un hueveo como dicen acá: buscar argollas nuevas, esperar encontrar unas que sirvieran, en fin. El miércoles nos dijeron que la argolla había llegado por error a Viña y nadie la había reportado; ayer por fin las entregaron. ¡Qué susto!
iii
La tecnología parroquial acá en Pirque es impresionante. No sé cómo sea en otros lados pero los notebooks que usan acá son ultramodernos: tecnología de lápicero, hojas de papel, argollados y cuadriculados. La información entra pero dificilmente sale. Con ellos teníamos dos trámites: la catequesis comprimida de confirmación y las charlas prematrimoniales. Para la primera el sacerdote encargado de eso nos dijo que no había problema, que nos conseguía quién las hiciera, que habláramos después. Después se fue de vacaciones, la secretaria no encontró la hojita donde había anotado todo, luego ella se fue de vacaciones y chao catequesis. Como sin confirmación no hay casorio, estrés. Paralelo a estuvimos en las charlas (que merecen capítulo aparte) y después de seis divertidas horas, terminamos. Fuimos a recoger el certificado el martes pasado y la secretaria, que ya había vuelto de sus vacaciones, no tenía idea de nada. Ni los notebooks, ni las carpetas, ni la ayuda de una asistente pudieron resolver el asunto en ese momento. La razón: no estaban impresas, había que imprimir en el computador (que nos imáginamos guardado en un sagrario y que debe ser usado sólo con permiso del párroco) y había que esperar que cura volviera de misiones. Porque resulta que hay dos sacerdotes en la parroquia y mientras uno está de vacaciones el otro se fue de misionero. Así que no había quien firmara. Nosotros viajamos el miércoles próximo, le dijimos; mañana se lo tengo listo, vamos a buscar al padre para que firme, contestaron. Esperamos la llamada al día siguiente y nada. Llamamos y no tenían resuelto nada porque el padre no había ido a la parroquia. ¡Pero ustedes iban a ir! No, no señor íbamos a esperar si venía él y si no vamos nosotros hoy. Emputada decente, pero emputada. Resultado: les tocó salir a la hora de la colación a que nos firmaran el certificado. Afortunadamente también habíamos pedido un certificado de que no había recursos eclesiásticos para la catequesis de confirmación así que el cura (que suponemos no tenía idea de lo que estaba pasando) nos firmó todo sin problema y ayer nos entregaron la custión.
iv
Como tengo la visa en trámite necesitaba un certificado de eso por si había problemas al volver a Chile. El papel lo envían siempre por correo y según los registros salió el 21 de enero pero tiene treinta días para llegar así que no podíamos esperar a ver si llegaba antes del viaje. Fui a pedirlo y resulta que no se puede pedir duplicados antes de esos treinta días. Además faltaban unos papeles que acreditaran por qué no tenía boletas en enero y febrero del 2008 (razón: inicié actividades en el servicio de impuestos en marzo) y también faltaba la orden de giro para pagar el trámite. Así que la señora pidió autorización a su jefe, imprimieron todo de nuevo y me lo entregaron. Hice todo eso en un sitio que se llama la Gobernación de la Provincia de Cordillera y me atendieron como un príncipe, creo que ha sido la mejor atención que he tenido desde que llegué. Acabo de volver de hacer el pago y enviar por correo lo que faltaba. Ahora solo falta que llegue el pasado judicial al consulado de Colombia y enviarlo para terminar esta etapa del visado. Lo bueno es que la preocupación por la salida y la entrada a Chile en mi estado visario actual se acabó.
v
Finalmente la que no vimos ni venir: cambiaron el horario del consulado de Colombia, la forma de hacer trámites y quién sabe que más cosas. No supimos cuándo pero tuvo que ser hace poco. Nos queda al otro extremo de Santiago y el martes aprovechamos que estábamos cerca y dentro de la hora (la antigua). Lo sentimos pero tiene que pedir cita via telefónica o por correo electrónico, nos dijo una voz nasal por el intercomunicador. Tratamos de pedir más información pero no nanai cucas; lo que parecen estar aprendiendo los chilenos en atención en sus dependencias del gobierno en el consulado colombiano parece estarse perdiendo.
Y ya.