• apoloduvalis
    Extraordinario análisis del guión y de las muy probables intenciones del director/escritor/productor/actor.


    Sin embargo, tengo que decir que precisamente porque el trasfondo estaba tan bueno, la película me resultó decepcionante. Una intención muy buena, pero no muy bien lograda. Y aunque coincido con que el detalle del crítico de cine ("¿quién puede ser tan arrogante para juzgar lo que cada persona es o no es?") es un indirectazo muy directo para defender su derecho a expresarse como le dé la gana más allá de las estructuras y los convencionalismos narrativos, confieso que no me comí el cuento aunque traté. Y me parece que ese es el único pecado que una cinta de ficción no puede darse el lujo de cometer.



    Precisamente si se trataba de descubrir los antiguos roles en personas y ocupaciones cotidianas (el "sanador" que solía ser médico, el "intérprete" que descifra mensajes ocultos en las cajas de cereal, el "guardián" que tiene una fortaleza no sólo psíquica sino también física), ¿qué demonios hacían allí los Tartuic, el scrunt y el águila? Si al menos hubiéran sido pesonajes ocultos detrás un estricto yakuza, un ninja desalmado y un piloto, me dejo llevar. Pero precimanente como el mapa no es el territorio, considero que el símbolo no es el objeto al cual el símbolo representa. Me sentí como si en lugar de un scrunt hecho de pasto (muy buena animación, por cierto) me hubieran mostrado un muñeco rupestre en 2D caminando por entre los actores al estilo de "Space Jam" o "¿Quién engañó a Roger Rabbit?".



    Al igual que la estudiante coreana, yo quiero creer que los cuentos de hadas son reales. Pero porque parto del supuesto de que toda leyenda tiene un origen real y que las fábulas son representaciones de lo que los seres humanos han hecho y sentido desde tiempos inmemoriales, no personajes y situaciones revueltos aleatoriamente "porque ajá". Pero que me vengan a revolver ábacos con microprocesadores me distrae del mensaje en lugar de ayudar a que me coma el cuento del mensaje.
  • No sé si es el único pero si el mayor pecado posible porque si no hay suspensión de la incredulidad no hay nada. En eso estamos de acuerdo. Lo que no me queda muy claro es la necesidad de que los antagonistas fueran igual de reales que los protagonistas. Siento que querías "The Dark Knight" y te dieron la serie sesentera de Batman.


    Estoy de acuerdo con tu supuesto sobre las leyendas y las fábulas pero no con la forma como lo aplicas a la pelicula. Por un lado no veo como la historia pueda ser o pretender ser una leyenda; no creo que esa lectura pueda hacerse y así no se pueda esperar que tenga un origen real que, en esa meida, hubiera ameritado unos antagonistas sean más reales que los mostrados.



    Por el lado de la fábula y el porqueajaísmo: siendo un cuento la mezcla no me parece aleatoria ni caprichosa; al menos no más que una fábula de Esopo o "Alicia en el País de las Maravillas" (aunque no estoy comparando la historia de esta película con la historia de Alicia porque la señorita Liddell se lleva a Story por delante).



    En últimas fue un problema de enganche y así es muy difícil. Por alguna razón logré no esperar nada ni exigirle nada a la película y terminé viéndola en ese estado ideal para estar en el cine: degustando lo que se proyecta para contarle después a todos lo rica (o asquerosa) que estaba la comida.



    Y los abacos revueltos con microprocesador mejoran mucho si les pones un toque de salsa de soya.
  • Muy bacano el cierre, acá me recordaste la época en que comencé a estudiar tarot y lo que hablaba el libro que leía, se refería a la historia que cuentan las cartas.
  • ¡Fijo mi cuñado se conoce ese libro al derecho y al revés, jajaja!
  • 'Conociéndolo' no tengo la menor duda. :D
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