Sigo en la oficina, sigo estrenando.
Tres cosas tiene esta coda y empiezo de atrás hacia adelante. La última vez les quedé debiendo una foto con la vista desde mi puesto de trabajo. Ahi la dejo, un poco retocada por cuestiones dramáticas relacionadas con la segunda cosa de la coda. El primer trasnocho corporativo en nuestra oficina. Hoy es el tercer día en que empezamos a las siete pero no salimos a las cinco de la tarde. Salimos a las cinco horas después. Motivos sobran. El desorden del trasteo nos atrasó en un par de proyectos importantes y ahora lo pagamos en horas de sueño. En horas de almuerzo. En horas de buena y querida compañía.
Lo que me lleva a la primera y mejor cosa de la coda. El estrene de la semana, del mes, qué digo del año. Pues eso digo, del año. Se sigue moviendo el piso. Inteligente, hermosa, con una sonrisa que me encanta y un lunar divino en su nariz. La paciencia ha rendido sus frutos y mi señorita favorita ahora es mi novia.
Sigo en la vida, sigo estrenando.
Que divertido.
