Desde el domingo pasado, el Consejo Editorial de El Clavo tiene una política muy seria acerca del uso de expresiones en idiomas diferentes al español: no se utilizarán a menos que sea estrictamente necesario. Las razones del caso podrán leerlas en el editorial de la próxima edición impresa.
Es así como “ah, ok”, “ni fucking idea”, “sorry” y otras expresiones similares han sido desterradas de nuestra cotidianidad. En la mayoría de los casos ha sido fácil. “Listo”, “Vale”, “De acuerdo” son todas válidas en lugar de “ah, ok”. De paso, le quitamos el tono condescendiente que tiene la expresión en inglés porque en español, al ser más larga, obliga a pensar un poco más.
En nuestra labor de redescubrimiento de la riqueza del español, llegamos a una barrera que, aunque no infranqueable, resulta inquientante. Es el PUSH.
Una explicación para nuestros lectores. Los miembros de El Clavo sufren de Pésimo Humor Crónico. No me refiero a que de vez en cuando estemos de mal genio, sino a que la calidad de nuestros chistes tiene simas horrendas que no deberían ser visitadas. Pero lo son. En estos casos, nos sirve de advertencia la expresión PUSH, acompañada por el gesto de un dedo presionando el detonador de una bomba nuclear. Lo mejor del concepto de PUSH es que es auto-referente: una muestra máxima del Pésimo Humor Crónico que nos recuerda cuán bajo que podemos caer.
Los lectores sagaces habrán deducido ya nuestro problema. ¿Qué expresión en español puede sustituir al ya venerable PUSH? Se han barajando muchas, incluyendo el obvio “Presione aquí”. Ninguna funciona porque en este caso la idea no es pensar en lo que se dice sino provocar una reacción de vergüenza.
¿Será acaso que el PUSH es una de esas expresiones estrictamente necesarias? Me niego a creerlo. Pienso que no queremos abandonarlo. Pienso que estamos bloqueados. Recuerdo una historia contada por Daniel Samper sobre palabras con sufijo “aco”. La plana mayor de El Tiempo duró mucho tiempo en completar la tarea. Por pensar mucho, pensaron poco.
Les pido ahora que encuentren rápidamente cinco de esas palabras que sean diferentes a policíaco, demoníaco y cardíaco. Los que logren cumplir, serán los llamados a encontrar el heredero del PUSH. Queda la duda y, humildemente, solicito su ayuda.