Nosotros, los que vivimos en las ciudades, no sabemos nada. Ellos, que viven en los campos y selvas, tampoco. Nadie en ninguna parte sabe nada. Solamente creemos saber lo que vemos y oímos en la televisión o el radio. Antiguamente entre la realidad y nuestra mente solo mediaban los sentidos. Ahora entre los sentidos y la realidad median los medios.
Nosotros, que vivimos en las ciudades, creemos saber todo. Ellos, que viven en campos y selvas, también. Anoche secuestraron quince personas en un pueblito del Magdalena Medio. Lo dijo el noticiero. Lo leí en el periódico. Anoche también amenazaron a Fulanito. Lo vi en el noticiero. Lo amenazaron por convivencia. ¿Las Convivir? No, por convivencia, no les cae bien a sus compañeros. A otro lo amenazaron por actuación. ¿Es congresista? No, pichón. ¡Ah claro! Se metió con la esposa de algún traqueto y llevó. No, es pichón de actor. Desde hace unas semanas están encerrados en algún lugar que nadie sabe y envían mensajes de vez en cuando. La televisión ha hecho el seguimiento de rigor. ¿Los diputados del Valle? No, los que amenazan a otros.
Anoche dijo el noticiero que la violencia aumenta por culpa de la guerrilla y los narcos. Como si los culpables no fuéramos todos. Taxista de mierda. Ese perro se me atravesó. Acelere y no lo deje. Se metió en la fila ese hijueputa. No me cae bien, me miró feo, por eso lo amenacé. ¡Que vivan los pichones de actores! Un respiro de la realidad colombiana. Escapismo. Que chimba de escapismo. Todo igualito pero más pequeño. Sociedad morbosa, sociedad babosa.
Anoche mataron a alguien en algún lado. El asesino es un gringo. Aprovechemos ahora para juzgarlo, antes que le vendamos otro pedacito de soberanía a un tercero. Anoche un gringo no mató a ese alguien. Al menos no se si es cierto, solo que estaba inventando para hablar sobre la Corte Penal Internacional y el propósito de Estados Unidos de estar por encima de los demás. Lo que les dije al principio, lo digo ahora. No se si el asesinato de alguien por un gringo sea cierto. Podría ser. Podría no. Ese es el punto. Adiós.